Yayoi Kusama, una artista del color

“Me enfrento cada día con el miedo a la muerte,

con toda mi energía lo supero y me calmo

y lo que encuentro es mi pasión por el arte.

La sensación de haber nacido en este mundo

regeneró mi vida con una tormenta de creación nueva.

Los profundos susurros místicos de la tierra

salvan mi vida miserable propensa al suicidio

y disipan mi miedo y anhelo de muerte

y siempre me han despertado al resplandor glorioso de la vida”.

El arte, además de ser una forma de exaltación e imitación de la vida, es también una manera de explorar los límites de la mente humana.

El artista es entonces una persona que juega con el lenguaje, que escarba a través de la ilusión de los colores y las formas, que busca alternativas al misterio mismo que es existir.

Y en esa búsqueda tan embriagadora, el talento encuentra diversos aliados para escrutar la realidad, como lo puede ser el alcohol y las drogas: o las simples alucinaciones de una mente desequilibrada.

Yayoi Kusama, es una artista japonesa cuya obra vibra de colores y alucinaciones.

Conocer toda su obra es internarse en una mente inconforme con la realidad, como si su búsqueda fuese un escape psicodélico, donde las formas y sus tonalidades se tornan abrumadoras.

Su trabajo está basado en el arte conceptual mostrando atributos del feminismo, el minimalismo, el surrealismo, el arte marginal, arte pop todo ello fusionado en una obra autobiográfica, psicológica y sexual.

La obra de Yayoi Kusama es una expresión auténtica de su condición psicológica: ella sufre de desorden y alucinaciones obsesivo-compulsivo.

“Rezo con todo mi amor por los tulipanes”

es el título de una instalación donde las personas se sumergen en un escenario totalmente blanco, matizado con una enorme cantidad de puntos color rojo, los cuales se ubican en las paredes, el suelo, el techo y en alguna escultura contra la cual un miope sin gafas se podría estrellar, ya que esta se disuelve en el escenario.

Así, quien disfruta de la obra, se sumerge en un universo fabuloso, simple pero sensacional, donde la percepción de la realidad cambia inmediatamente. La experiencia, tras salir de dicho escenario, es como haber disfrutado de un extraordinario consumo de alucinógenos.

Luego de su exhibición “Rezo con todo mi amor por los tulipanes”  en el National Museum of Art, OSAKA 2012,  Louis Vuitton le puso el ojo y luego de esto fue invitada, a asistir creativamente a la marca.

Louis vuittoin por Yamashita Yohei

Como creadora, Yayoi Kusama es toda una artista integral.

Además de escritora y poeta, también es pintora y escultora.  

Kusama es reconocida actualmente como una de las artistas más importantes que haya salido de Japón y una voz muy importante del avant-garde.

Para entender su obra, es imprescindible destacar que también está marcada por el sufrimiento, ya que sufrió abuso físico por parte de su madre cuando era niña, además de tener  una mente a menudo desequilibrada, obsesiva y con alucinaciones hasta el punto de que en el año 1977 tomó la decisión voluntaria de internarse en un hospital psiquiátrico donde vive actualmente. Allí, encontró un remedio excelente donde su trabajo alcanzó una pureza magistral.

Un arte que dista mucho de su formación inicial, cuando a sus veinte años en la ciudad de Kioto recibió sus primeras clases del antiguo arte japonés, ese que es tan famoso por sus acuarelas. Sin embargo, fue una formación que después repudio: “Cuando pienso en mi vida en Kyoto, me dan ganas de vomitar.”

Luego se aficionó al arte vanguardista americano y europeo, por lo que en 1957 se mudó a New York donde experimentó con el art pop, el minimalismo y el arte feminista.

Su trabajo fue tan genial como precursora que influenció tremendamente en artistas como Andy Warhol y Claes Oldenburg.

Finalmente regresa a Japón en 1973, funda un negocio como marchante de arte pero su empresa fracasa. Fue entonces cuando decide ingresar en el hospital mental en el barrio de Shinjuku (Tokio).

Actualmente, con sus 87 años, es una mujer sin pareja ni hijos, lo que devela como a lo largo de su vida su mejor compañera ha sido la soledad.

Sigue produciendo arte en un estudio cercano al hospital, donde sus obras siguen destacándose con ese vasto juego de colores: la ilusión del color y la abundancia en formas desesperadas siguen siendo el pilar fundamental de sus obras, las mismas que embadurnan de psicodelia a sus esculturas.

En noviembre de 2008, Christie’s de Nueva York vendió una de las “Redes Infinitas” No. 2, en blanco de 1959 que solía pertenecerle a Donald Judd, en 5.1 millones de dólares, un récord para una artista femenina viva

2 Comentarios

  1. andresjimenez Sep 19, 2017 - 04:49 PM

    vaya que me encantaria disfrutar personalmente estas obras! yayoi kusama tiene un arte tan especial! ella, jeff koons, Gabino Amaya y ling ling estan revolucionando el arte de las esculturas, las pintura y el expresionismo! realmente impresionante su fomra de expresion artistica! saludos desde Madrid

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    • andresjimenez Sep 19, 2017 - 04:50 PM

      vaya que me encantaria disfrutar personalmente estas obras! yayoi kusama tiene un arte tan especial! ella, jeff koons, Gabino Amaya y ling ling estan revolucionando el arte de las esculturas, las pintura y el expresionismo! realmente impresionante su forma de expresion artistica! saludos desde Madrid

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