Los secretos de lo abstracto

Es fabuloso pensar que la historia del arte sea un acontecimiento que se venga presentando desde hace millones de años. Ya en la cueva de Altamira, el ser humano tuvo la oportunidad de registrar sus primeras obras de arte rupestre: imágenes que daban constancia de su vida en medio de la vida salvaje, su necesidad de salir adelante en medio del hambre, el frío y la vida misma como seres mortales. Aquellos búfalos de color sangre, pintados con los dedos y con los huesos de los animales, continúan hoy vigentes en los techos deformes de la cueva más famosa del mundo.

A partir de entonces, la historia del arte buscó en la mayoría de las veces que la forma cuajara sobre la realidad: es decir, que toda obra fuese en la medida de lo posible una copia de la realidad. De ahí la famosísima frase: el arte imita la vida.

Las esculturas de la Antigua Grecia, Mesopotamia y Egipto dan constancia de ello: se buscaba un perfil de belleza donde se exaltaba el cuerpo humano, la belleza de un torso desnudo y los músculos de un atleta. El esfuerzo era tan intenso, que de hecho, las primeras esculturas de la historia eran barnizadas con colores, se le proporcionaban vestiduras de la época e incluso se le colgaba cabello humano a esos cráneos que bien podían ser de mármol o piedra.

El arte siguió ese mismo rumbo durante siglos, tal como puede verse en las pinturas del Medioevo, en manos de artistas como el Giotto, o en creaciones renacentistas, el impresionismo y los otros movimientos de vanguardia. Pero de pronto, ocurre una revolución, ubicada más exactamente hacia mediados del siglo XIX.

Aparecen exponentes de una nueva forma de arte,

en manos de creadores como Paul Klee, Pablo Picasso, George Braques, Kandinsky, entre otros, que logran presentar imágenes donde predominan las figuras abstractas, donde la realidad es trastocada y aparecen objetos deformados sin una lógica coherente:

es así como nace el arte abstracto

Para los críticos de arte, esto era de esperar en tanto cada generación ofrece otra perspectiva de la forma y el pensamiento mismo que ésta representa.

El arte no es estático, es evolutivo, por lo que tal como afirma Kandinsky: “cada período de la Cultura produce un Arte, que no puede repetirse. El intento de revivir principios artísticos pasados, puede producir a lo sumo obras de arte que son como un niño muerto antes de nacer.”

Lo que ocurre con esta nueva generación de expresar los sentimientos del alma humana, es que el arte se convierte en una forma de liberación del pensamiento, en una forma de reflexión sin límites ni barreras, en una canción donde todo fluye, dejando todo en el poder de la imaginación y el infinito.

Un ejemplo clarísimo de esto es la obra de Jackson Pollock, un pintor estadounidense, que afirmaba sobre su trabajo que: “En el piso me siento más a gusto. Me siento más cerca, más una parte de la pintura, ya que de esta manera puedo caminar alrededor de ella, trabajar en los cuatro lados y estar literalmente en la pintura”. Y así, acompañado de un vaso con whisky y hielo, este hombre jugaba con los pinceles derramando salpicaduras de la brocha, simplemente bajo el impulso de divertirse y dejar que su pensamiento fluyera de la manera más exquisita.

Las pinturas de Pollock son totalmente abstractas en tanto no definen una idea exacta, dejando que la ilusión y presentación de la imagen sea el motivo de reflexión para el espectador: es una obra cargada de secretos.

Jackson Pollock

“No trabajo a partir de dibujos o bocetos de color… Quiero expresar mis sentimientos en lugar de ilustrar”, decía Pollock.

Y es precisamente esto lo que se encuentra en el arte abstracto: una liberación de lo que vive el artista quien va creando y dejando que su vida se exprese a través de la materia en ese cuadro, esa escultura sin estética definida, esa canción de sonidos incoherentes. Para muchos, el arte abstracto es  un ejercicio esencial del alma humana en tanto no se delimitan los alcances que puede gozar el artista, no hay una ruta estricta a seguir.

De este modo, tal como lo afirma el pintor colombiano Fernando Botero: “el arte es espiritual, un respiro inmaterial de las dificultades de la vida”.

Fundació Antoni Tàpies.

Una de las obras de Antoni Tàpies que se puede encontrar en la Fundació Antoni Tàpies. Fotografía de Teresa Grau Ros

3 Comentarios

  1. Adelina Morrison Sep 05, 2017 - 10:54 PM

    Sin duda alguna, el arte abstracto a logrado ramificarse en diferentes áreas del arte, pasando del lienzo, la escultura, el diseño gráfico, hasta la música. Logrando entrelazarse con otras técnicas como las expuestas en tu presentación, hasta las que se encuentran hoy en vanguardia como el Puntillismo Abstracto.El cual te invito a conocer de la mano del pintor Gabino Amaya Cacho.

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    • Fen Sep 06, 2017 - 03:10 PM

      Gracias por tu comentario y tu aportación.

      Un saludo

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  2. marianaemilia Sep 19, 2017 - 03:22 PM

    el arte abstracto ha tenido varias ramificaciones pero todas con un pricipio.la imaginacion! gracias a Jackson Pollock, hemos tenido la posibilidad de evolucionar dicho arte. hoy en dia obras como las de Kandinsky, elena Asins, y Gabino Amaya y chatohi, nos dejan claro que el camino de la abstraccion es practicamente infinito!

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